Platos típicos hondureños

Un tamale, palto hondureño La gastronomía es una de las esencias de los pueblos. Define la relación de sus habitantes con los productos que ofrece la riqueza natural de la tierra madre y relata la historia de sus moradores y sus hábitos de consumo. Es una de las esencias del ser humano, de ahí que haya tantas cunas gastronómicas como colectivos humanos horadan el planeta tierra. Y Honduras no escapa a esta tendencia. Los platos típicos hondureños, como no podía ser de otra forma, integran un grupo de recetas que define la cultura de los también llamados “catrachos”.

De la baleada a los mariscos autóctonos

Una de las recetas más presentes en el imaginario colectivo de la cocina hondureña es la “Baleada”. Similar a las tortillas de trigo presentes en otras cocinas americanas -o a los crepes o las pizzas tapadas si queremos hilar fino y encontrar “primos” del viejo continente- se trata de una tortilla de trigo medianas dimensiones -suele ocupar el diámetro de un plato- rellenada por frijoles y un amplio surtido de condimentos: queso, carnes, etc. El origen de su nombre tiene dos teorías. La más aceptada es el hecho de que al estar hecha de frijoles cuando se muerde uno de los extremos de la tortilla es muy usual que algo salga disparado “como una bala”.

La segunda, menos conocida, se atribuye a una supuesta inventora, a la que dispararon en la pierna mientras vendía sus productos gastronómicos. Una vez recuperada la señora, cuando la gente quería ir a probar sus famosas tortas decía vamos a comer a la “baleada”. Sea como fuere, hablamos de uno de los platos hondureños más conocidos, que se adapta a todo tipo de paladares. Los habitantes de Honduras lo suelen consumir en el desayuno o la cena. Al ser un pueblo pesquero, los mariscos también integran un gran grupo de platos en la cocina “catracha”. Servidos de muchas formas -en sopas, con tortas- los productos del mar cuentan con una amplia influencia en la despensa hondureña.

Los postres

Entre los platos más típicos de Honduras nos encontramos con una variada gama de postres, que convierten el final de la velada gastronomía en un gusto para el paladar. Nos encontramos con bebidas endulzadas como el Atole -hecho con agua o leche a través de la cocción de maíz y endulzado de mil y una formas-. También nos encontramos con recetas donde la leche es el elemento clave -arroz con leche, ponche de leche- y con platos endulzados a base de miel, donde frutas de la zona -ayote, coyoles, yucas- son los protagonistas.

Imagen de MerakiPhotos – Fotolia.comSimilar Posts: