Los problemas sociales de Honduras

Centroamérica es una región difícil, donde quizá se encuentran los países con mayores desigualdades del mundo. Así lo atestiguan los datos de los informes anuales que redacta el Consejo Centroamericano de Procuradores de Derechos Humanos (CCPDH). Y Honduras no es una excepción. Desde su independencia como colonias españolas hasta día de hoy, gran parte de estas naciones han ido cambiando de gobierno en gobierno tras golpes militares o revueltas sociales, buscando la forma más justa -o eficaz- de llevar el país hacia adelante y luchando contra la influencia de los poderes internacionales, sumidos en sus propias guerras y defendiendo sus propios intereses. En el caso de Honduras, esta endémica y convulsa situación política ha generado diversos problemas sociales, como el analfabetismo, derivado de su modelo productivo basado prácticamente en la agricultura y la ganadería, o la alta mortalidad infantil. Asimismo, las tasas de corrupción y delincuencia superan con creces la de cualquier país desarrollado. Según los últimos datos, cada día se cometen dos homicidios en el país hondureño. Los problemas sociales de Honduras son muchos y atajarlos no es tarea fácil

“La guerra del fútbol”

Hablar de Honduras es hablar de la conocida como “guerra del fútbol”. Aunque el deporte nacional poco tuvo que ver con los motivos del conflicto, más allá de ser el desencadenante de los enfrentamientos que tuvieron lugar en 1969 tras un partido de fútbol entre las selecciones de Honduras y El Salvador. Los países fronterizos vivían momentos de máxima tensión: Honduras acababa de realizar una reforma agraria con la cual expulsaba del país a miles de salvadoreños, que habían emigrado a esas tierras para trabajar en el campo, ya que en su país estaban controladas por grandes terratenientes.

El resultado de este conflicto resulta todavía hoy tangible en ambos países. Se agravó la situación social de ambos, sobre todo de El Salvador, con miles de indocumentados regresando al país. En Honduras las fuerzas militares cobraron mayor protagonismo, hecho que aún hoy es constatable. Rara vez los conflictos por la tierra tienen a los que trabajan como beneficiarios. La historia bélica es así de injusta.

La pesadilla del huracán Mitch y golpe de estado en 2009

Otro de los golpes más duros que ha recibido el país centroamericano de forma reciente ocurrió en 1998, cuando el huracán Mitch azotó sus tierras. El fenómeno arrasó con buena parte del territorio de Honduras y agravó más si cabe las desigualdades sociales, por no contar los centenares de miles de muertes que causó. Tras el huracán, se procuró una veloz reconstrucción del país, con Carlos Roberto Flores Facussé como presidente, pero la violencia se instaló en la sociedad hondureña hasta el día de hoy. La supervivencia es un campo de cultivo para pandillas y grupos de crimen organizado.

El país celebró en 2009 las primeras elecciones democráticas “normales” de su historia. Aunque en su constitución de 1982 está estipulado que son una república democrática, tardaron 27 años en celebrar unas elecciones. Estos comicios se celebraron bajo la atenta mirada de la comunidad internacional, ya que poco antes los militares dieron un golpe de estado y depositaron el poder en Roberto Micheletti, arrebatándoselo a Manuel Zelaya porque había iniciado tratos económicos con Hugo Chávez, presidente de Venezuela. Tras esas elecciones, el país continúa luchando contra la delincuencia y el analfabetismo. Esa tarea reside ahora en los hombros de Porfirio Lobo.

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